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Banxico, ¡carambola de tres bandas!

Raúl Fernández Pérez

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(La) autonomía (de Banxico) no es independencia absoluta, no es una isla extranjera en medio del océano, sino una facultad de tomar decisiones propias en un marco de libertad, pero dentro de un contexto de nación, Raúl Fernández Pérez

La decisión del Banco de México (BANXICO) de recortar la tasa de referencia en 50 puntos base para dejarla en 8% a mitad de año, es una medida inteligente pues: 1) coadyuva en la consecución del objetivo prioritario del banco central que es el de mantener una inflación baja y estable, 2) genera condiciones favorables para enfrentar un entorno económico de incertidumbre que se refleja en una demanda agregada deprimida y 3) todo ello en el marco de su autonomía y sin contravenir sus lineamientos institucionales. ¡Una carambola de tres bandas!


Es importante señalar que el crecimiento económico per se no es un objetivo de BANXICO, pero su decisión autónoma del pasado 26 de junio permite una convergencia de propósitos: procurar estabilidad de precios animando el crecimiento económico.


En este contexto, destaca la firmeza de la decisión para mandar señales de estabilidad y confianza a los mercados, el peso mexicano se apreció 0.33% al terminar la jornada del jueves, cerrando el tipo de cambio ese mismo día en $ 18.86 por dólar; y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) subió un 0.95%, hilando tres sesiones continuas de ganancias.


Pero contrariamente a la reacción positiva de los mercados, muchos analistas opinan que recortar tasas después de 4 meses continuos de alzas en el nivel general de precios provocaría la pérdida justamente de lo que se pretende mantener: el control inflacionario; aunque dejan de lado ciertos factores y consideraciones que se traducen en análisis incompletos y sesgados.


A continuación, se describen algunos puntos que deberían ser tomados en cuenta en el análisis del recorte de tasas, mismos que contextualizan la decisión de Banxico y confirman su compromiso institucional, pero evitan caer en el dogma de aplicar a rajatabla aumentos en la tasa de referencia o frenos a su tendencia bajista ante cualquier brote inflacionario observado.


  1. Lo primero que destacan los antagonistas es que hubo un quinto incremento, de mayo a junio, aumentando el Índice Nacional de Precios al Consumidor INPC de 4.42% a 4.51% lo cual no es algo cierto o al menos, es impreciso pues se está comparando la variación porcentual de un mes completo como el de mayo, con una quincena, la 1ª de junio, la diferencia de plazos no sólo no ofrece equidad comparativa, sino que oculta además lo que en realidad sucedió: el INPC disminuyó. Si comparamos las cifras de la 2ª quincena de mayo con la 1ª quincena de junio, o sea, si confrontamos plazos iguales como sería lo correcto, puede verse que la disminución fue de 11 décimas, pasando de 4.62% a 4.51% lo cual rompe la tendencia ascendente de la inflación así sea de manera marginal. Y aunque la inflación subyacente, aquélla que es más representativa por excluir los precios más volátiles como el de los alimentos no procesados y los energéticos, sube 5 décimas en las mismas quincenas, pasando de 4.15% a 4.20%, el incremento es menor en 13 décimas al que se observó en la 2ª quincena de mayo respecto a la 1ª del mismo mes, donde pasó de 3.97% a 4.15%.


  2. La inflación actual es mayormente coyuntural y se origina principalmente del lado de la oferta, no de la demanda agregada, ya que tanto la inversión como el consumo privado observan decrecimientos importantes en el 1er trimestre del año, de -4% y -0.4%, respectivamente, de acuerdo con cifras de oferta y demanda globales publicadas por el INEGI, así como en sus estimaciones para abril y mayo. De hecho, tanto la inversión como el consumo privado han reducido su participación en el PIB durante el 1er trimestre de 2025, en 1.6% y 1% respectivamente


  3. En los próximos meses veremos reducciones en el INPC anual, debido a que desde agosto del año pasado a enero de 2025 se registraron descensos significativos en dicho indicador. Esto claro está, siempre que no se den choques externos como el reinicio de la guerra en el Medio Oriente o nuevas medidas draconianas de Donald Trump. 


  4. Por otra parte, la tasa actual del 8% no implica de ninguna manera un cambio de política monetaria de restrictiva a expansiva que provoque un relajamiento inflacionario y ponga en entredicho al banco central por contravenir sus objetivos. Al contrario, esta nueva tasa continúa siendo mayormente restrictiva porque el diferencial entre la tasa de interés y la inflación es más alto hoy que hace tres años cuando en agosto de 2022 alcanzó su pico de 8.7% la inflación general, siendo la subyacente de 8.0% y la tasa de interés de 8.5%. De manera que Banxico no está incurriendo en medidas contrarias a sus propósitos institucionales.


  5. Como se vio en el punto 2, la demanda agregada se encuentra contraída, principalmente por el factor Trump, de manera que el recorte de la tasa de interés difícilmente provocaría un “jalón” desmesurado de la demanda en lo que resta del año. En cambio, sí influiría en un ambiente propicio, dando certidumbre para un crecimiento bajo o moderado en el 2do semestre, pero oxígeno puro para la economía mexicana. De hecho, Banxico ha estimado un crecimiento del PIB para 2025 de 0.1% y los pronósticos privados más optimistas son del 0.7%. Así las cosas, parece que se sobredimensiona el efecto inflacionario de la medida.


  6. Un beneficio colateral de la baja de tasa de interés es la reducción del costo o servicio de la deuda pública, el cual podría disminuir en aproximadamente $ 16,900 millones de acuerdo a estimaciones previstas en los Criterios Generales de Política Económica 2025.

 

En resumen, a pesar del recorte en la tasa de interés esta continúa siendo restrictiva, en un entorno de incertidumbre que tiene al consumo y a la inversión en franca contracción. Estos factores actúan en contra de un crecimiento excesivo de la demanda agregada que pueda alterar los precios y sobrecalentar la economía.


No obstante, como se vio, sí pueden alcanzarse ciertos beneficios con la medida del banco central. Autonomía no es independencia absoluta, no es una isla extranjera en medio del océano, sino una facultad de tomar decisiones propias en un marco de libertad, pero dentro de un contexto de nación.

Y ahora, el contexto le permitió decidir a Banxico con ¡carambola de tres bandas!

Raúl Fernández Pérez
Raúl Fernández Pérez

 
 
 

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